Comparte esta nota en:

Compartir en facebook
Facebook
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en linkedin
LinkedIn
Compartir en whatsapp
WhatsApp

Un aneurisma, corresponde a la dilatación anormal de las paredes de los vasos sanguíneos, y según las estadísticas, puede estar presente en alrededor de un 4% a 5% de la población, siendo hasta 3 veces más frecuente en mujeres que hombres. En Chile, se estima, que existen aproximadamente 700.000 personas con presencia de aneurismas no complicados. 

¿Qué síntomas manifiestan?

La mayoría de los aneurismas no presentan síntomas, y se manifiesta sólo si hay alguna complicación. Dentro de estas complicaciones, la más grave corresponde a la rotura de este, lo que genera como consecuencia una hemorragia subaracnoidea, caracterizada por una cefalea que llega a su intensidad máxima en menos de 1 minuto, y que es descrito por los pacientes como ‘el peor dolor que han sentido en la vida’, esto puede venir acompañado de náuseas, vómitos, pérdida de fuerza de alguna parte del cuerpo, confusión, somnolencia y/o convulsiones.

Del mismo modo, existen factores de riesgo que pueden desencadenar un aneurisma, los cuales son:

  • Familiares en primer grado con diagnóstico de aneurisma.
  • Enfermedad poliquística renal.
  • Enfermedades del colágeno.
  • Tabaquismo
  • Hipertensión arterial crónica

¿Qué hacer en caso de presentar alguno de estos síntomas?

Por otro lado, es importante recalcar la importancia que si una persona comienza a sentir los síntomas antes descritos, acuda rápidamente a un servicio de urgencia, ya que, en caso de corresponder a una rotura aneurismática existe riesgo vital del paciente.

Finalmente, debemos hacer énfasis en las secuelas que esta enfermedad deja a largo plazo, un aneurisma que no esté complicado, puede no generar secuelas. Sin embargo, en caso de una hemorragia secundaria a la rotura aneurismática, el llegar rápido a un centro asistencial, la capacidad resolutiva del equipo médico, así como también el tamaño de la hemorragia, determinará la existencia o no de secuelas a largo plazo, las que pueden ir desde, volver a su vida normal, vivir con graves secuelas como postración y dependencia total de las actividades de la vida diaria, hasta la muerte del paciente.

Te invitamos a conocer los servicios que en Clínica Tarapacá, tenemos disponibles para ti.